Nuestro profundo homenaje a las mujeres rurales, quienes cuidan a sus hijos, labran la tierra, plantan las semillas que alimentan a sus familias y a la población, garantizando la seguridad alimentaria de todos. Pese a la importancia que tienen en nuestra sociedad ellas sufren de manera desproporcionada los múltiples aspectos de la pobreza y pese a ser tan productivas y buenas gestoras como sus homólogos masculinos, no disponen del mismo acceso a la tierra, créditos, materiales agrícolas, mercados o cadenas de productos cultivados de alto valor. Tampoco disfrutan de un acceso equitativo a servicios públicos, como la educación y la asistencia sanitaria, ni a infraestructuras, como el agua y saneamiento.

A la mujer rural le saludamos en su día, una fecha especial para reflexionar y darles la importancia que ellas se merecen en nuestra sociedad.